domingo, 30 de junio de 2013
Hace mucho tiempo leí en una revista de ciencia (creo que era "Muy Interesante", en papel obviamente) un dato que siempre recuerdo, respecto a cómo reacciona el cerebro ante la música, los distintos ritmos y compases. Sobre todo se refería a la música electrónica y su relación con el sexo.

Y siempre me detengo a leer notas sobre el cerebro, me interesa bastante, porque así aprendo a usarlo mejor, a estimularlo cuando es necesario, a desarrollar ciertas capacidades, a responder a ciertos estímulos, o lo que sea. En otras palabras, entender cómo funciona algo siempre ayuda a usarlo mejor, como leerse un manual de instrucciones de un teléfono celular, por ejemplo.

Así es que llegué recientemente a una nota, también en la revista Muy Interesante, esta vez en versión digital, y dicha nota me llevó a otra, y a otra, y a otra. Todas de corta lectura para que nadie se aburra. Les dejo acá un resumen de las que me gustaron y los links por si quieren investigar más.

Si aprendés como un chico, tu cerebro crece

El cerebro de un adulto crece luego de 2 horas de aprendizaje similar al infantil. Como siempre, se demostró estudiando a un grupo de personas, sometiéndolas a sesiones de aprendizajes utilizando las mismas técnicas que se utilizan con los nenes chiquitos, y analizando los estados de sus cerebros.

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Haciendo exámenes se aprende más

¿A quién no le pasó alguna vez haber cometido un error en un examen, y luego de conocer el resultado correcto pensar "no me lo olvido más"? Bueno, de eso mismo se trata.

Resolver las preguntas de un examen no sólo nos permite comprobar nuestros conocimientos. Además, refuerza la memoria y ayuda a recordar la información más tarde. La clave está en que creamos pistas mentales más efectivas cuando nos examinamos que cuando solo estamos estudiando.

La nota también habla de "mediadores" como herramienta de estudio para acordarse algunas cosas. Por
ejemplo crear oraciones que contengan las palabras que necesitamos. O las clásicas reglas mnemotécnicas, como "oso chiquito, pico del pato" para recordar relaciones del tipo "bromoso --> bromito" y "sulfúrico --> sulfato"; o también "pebete 1 = pebete 2" referida a "P1 * V1 / T1 = P2 * V2 / T2" que es la fórmula de equilibrio de los gases si mal no recuerdo, usando Presión, Volumen y Temperatura; o también "una vieja no va a ducharse" que sirve para recordar la forma de resolución de integrales por sustitución.

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Anotar las preocupaciones antes de un examen mejora la nota

Los estudiantes podrían combatir la ansiedad previa a un examen y obtener mejores notas si escriben sus preocupaciones unos minutos antes de iniciar la prueba. Así reducen su ansiedad y dejan "libre" toda la capacidad del cerebro para abordar la prueba con éxito, obteniendo puntuaciones mejores que quienes no lo hacen.

Esta técnica también se puede emplear en otras situaciones, como ser tener que exponer ante público, hacer una presentación, o cualquier otra actividad que cargue al cerebro de tensiones y preocupaciones previas.

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El sabio más sabe por viejo que por sabio

A medida que envejecemos, nuestro cerebro aprende mejor de los errores que de los aciertos. Cuando los adultos están aprendido material conceptual, pueden establecer mejores relaciones entre los errores y la información correcta, lo que les ayuda a recordar.

En otras palabras, el aprendizaje ensayo-error (TEL, por sus siglas en inglés) es mucho más efectivo para la memoria que el aprendizaje sin errores (EL, por sus siglas en inglés), que se considera pasivo.

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Al aire libre se aprende mejor

El contacto con una bacteria natural que vive en el suelo tiene un efecto antidepresivo, reduce la ansiedad y parece mejorar el aprendizaje. Se trata de Mycobacterium Vaccae que, según la investigadora Dorothy Matthews, es una bacteria de la tierra que la gente suele respirar o incluso ingerir cuando pasa tiempo en un entorno natural.

Pero ojo, a tomarlo con pinzas (como todos estos estudios), porque los resultados presentados son en base a experimentación con ratones. Y la conclusión es que dicha bacteria "podría" tener los mismos efectos en humanos.

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Ansiedad matemática

Si intentar resolver un problema matemático te provoca tensión, preocupación, inquietud, irritabilidad, impaciencia, confusión, miedo y bloqueo mental, no hay duda de que sos víctima de la "ansiedad matemática" o miedo extremo a esta asignatura.

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Las personas distraídas tienen más materia gris

Las personas más distraídas suelen tener un mayor volumen de materia gris en esa región cerebral, algo aparentemente contradictorio, ya que en teoría tener más neuronas debería ayudar a mantener la concentración. Al parecer, cuanto mayor era el número de neuronas en el lóbulo parietal superior del hemisferio izquierdo de un sujeto, mayor era su tendencia a la distracción.

La hipótesis que se maneja es que a medida que el cerebro madura se destruyen algunas neuronas y conexiones nerviosas, y ese proceso ayuda al control de la atención. De acuerdo con esta idea, las personas con más materia gris en la corteza cerebral serían también un poco más "infantiles" y, en consecuencia, algo más distraídas.

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Bueno, había muchas más notas, y si uno se pone a buscar hay estudios por todos lados, algunos incluso son contradictorios.
Acá tienen otras 3 que leí y me parecieron interesantes:



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