sábado, 3 de mayo de 2014
Hacía rato que no publicaba algo escatológico, y justo me topé con esta nota cultural. Muchos son los expertos que apuntan que no hay nada que haga soltar una carcajada más sonora que incluir algún concepto escatológico en cualquier obra (ya sea literaria, un espectáculo, película…). Es lo que se denomina comúnmente como 'caca, culo, pedo, pis'.

Y es que lo escatológico en el humor o la literatura no es algo reciente (hay evidencias de que el primer ‘chiste escatológico’ data del año 1900 A.C.) e incluso encontrarnos grandes obras literarias de mucho tiempo atrás en las que se le da un buen repaso; sin ir más lejos ‘Los cuentos de Canterbury’ (siglo XIV) o alguna escrita por el más insigne de los autores del Siglo de Oro español: Francisco de Quevedo.

Según podemos leer en el Diccionario de la RAE, lo escatológico es aquello perteneciente o relativo a los excrementos y suciedades. La etimología de la palabra la encontramos que proviene del griego skato (excremento/último) y el sufijo logía (tratado, estudio, ciencia).



Es precisamente el término ‘skato’ el que da nombre al ‘escatol’, el compuesto orgánico responsable del característico y desagradable olor que desprende la ‘caca’. Pero al igual que a la mayoría de los humanos nos repele ese olor, muchos son los animales que se sienten atraídos por él. Ello es debido a que las heces evacuadas por cualquier animal (incluido el ser humano) llevan una serie de componentes que se han adherido a ellas durante el proceso digestivo y su recorrido por los intestino. Son nutrientes formados por grasas, microorganismos, fibras o restos de alimentos ingeridos y que no han acabado de ser digeridos. Todo ello mezclado con el escatol consigue atraer a ciertos animales a los que les gusta ese hedor (entre ellos las famosas moscas que revolotean alrededor de los excrementos).

Como bien es sabido, las heces son expulsadas del cuerpo a través de un orificio llamado ano, el cual se encuentra en lo que conocemos vulgarmente como ‘culo’. Nuestro trasero es de forma redondeada y está formado por dos carnosas nalgas que son el conjunto de una serie de músculos (músculos glúteos) y cuya misión es procurar (entre otras muchas cosas) nuestra estabilidad a la hora de estar de pie, evitando que nos caigamos de morros al incorporarnos/andar/correr. Por decirlo de algún modo sencillo, es un ‘contrapeso’ que nos mantiene equilibrados.

En lo que respecta al porqué tenemos el culo redondo, no todos los especialistas se ponen de acuerdo encontrándonos con varias explicaciones que van desde el simbolismo erótico del mismo (al recordar unos senos), hasta la explicación más científica y racional en la que se justifica su forma redondeada, ya que la misma serviría para salvaguardar e impedir la salida de los malos olores que residen en nuestro intestino (el conducto por el que se trasladan/almacenan las heces desde el estómago hasta nuestro ano). En realidad se evita que salgan fuera desde el interior gracias a un músculo llamado esfínter el cual hace la función de tapón, pero la parte más externa del ano almacena malos olores que podrían ser fácilmente detectables por el olfato humano si no fuese gracias a que quedan tapados por las nalgas, debido a su anatómica forma redondeadas.

Pero no solo expulsamos un mal olor por nuestro culo mediante la caca, sino que hay otro elemento que deja en libertad una serie de gases intestinales o lo que conocemos más vulgar y comúnmente como ‘pedo’.

Estos gases son el resultado final de la mezcla del mencionado escatol con varios elementos gaseosos: los ingeridos (oxigeno, hidrógeno, dióxido de carbono o nitrógeno) y el producido por nuestro propio organismo (metano). Las bacterias que habitan en nuestro colon se alimentan de los restos y fermentos presentes en los gases intestinales los cuales provienen de los alimentos que hemos comido y no han sido adecuadamente digeridos; de ahí que las personas con problemas de aerofagia procuran tener un especial cuidado con ciertos alimentos que ingieren (legumbres, algunas verduras y todos aquellos ricos en almidón, fibra, lactosa, sorbitol, fructosa o rafinosa), ya que los mismos pueden provocarles un mayor número de flatulencias.

Como es evidente, todo el gas que vamos acumulando en nuestro intestino debe ser expulsado más tarde o temprano. Gran parte de él es eliminado de forma natural durante el momento de la deposición, pero aquel que permanece y/o se va produciendo a lo largo de la jornada finalmente debe salir de algún modo y este no es de otra manera que tirándose un pedo (normalmente oloroso e incluso ruidoso).

Y le llega el turno al cuarto elemento escatológico de este post: el ‘pis’. La orina es otro fluido por el que
expulsamos del cuerpo todo aquello que sobra del mismo: toxinas (tanto ingeridas como producidas por nuestro propio organismo) y el exceso de agua que tenemos (aquel líquido que no sacamos a través de la sudoración debemos hacerlo por vía de la micción).

A través de los riñones se filtra la sangre y va separando aquellos deshechos que deben ser eliminados. Un adulto en condiciones normales evacua alrededor de un litro y medio de orina diariamente, de la cual el 95% está compuesta por agua, un 2% son sales minerales y el restante 3% lo componen la urea, el ácido úrico, la creatinina y la bilirrubina, siendo estas dos últimas las encargadas de darle el característico color amarillo.

El hecho de que la orina lleve ciertos elementos la hace idónea para poder analizar y detectar posibles enfermedades o saber si una mujer está embarazada.

Otra curiosidad relacionada con el pis es el hecho de que algunas personas padecen una patología conocida como ‘pauresis’ o ‘síndrome de la vejiga tímida’ que consiste en la imposibilidad de hacer pipí en un lugar público o con personas alrededor, debido a que se les tensa el esfínter imposibilitándoles poder orinar tranquilamente. Dicha tensión suele estar provocada por factores psíquicos, como el estrés, la ansiedad, estados de fatiga, preocupación.

Para finalizar el post quiero incluir un vídeo en el que cantan una (muy olvidable) canción titulada 'Caca, culo, pedo, pis', igual que este post y que fue incorporada en la (también muy olvidable) película ‘Las aventuras de Enrique y Ana’ de 1981.


Fuente: http://naukas.com/2014/04/09/caca-culo-pedo-pis-curiosidades-y-ciencia-en-la-escatologia/
Imágenes: http://www.diariodeunpixel.com/2010/03/caca-culo-pedo-pis-%C2%BFartehumor/

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