lunes, 8 de septiembre de 2014
Siguiendo con la temática de los orgasmos femeninos, me pasaron hace un tiempo un video artístico, donde unas chicas tienen orgasmos mientras leen sus libros favoritos.
El concepto de "arte" es muy discutible en muchos aspectos, y este tipo de cosas rozan el límite entre lo "bizarro" y lo artístico.

Son 9 sesiones, que se pueden ver en la lista de reproducción a continuación:



El vídeo es una de las piezas de Hysterical Literature, un proyecto del fotógrafo y videoartista estadounidense Clayton Cubitt que explora, según dice, el feminismo, la dualidad cuerpo-mente y el contraste entre cultura y sexualidad y discute la idea de los retratos como situaciones estáticas en las que los modelos deben sentirse cómodos y disponer de un territorio propio de libertad en el que no debe inmiscuirse el fotógrafo. Cubitt lleva años jugando con la idea de los "retratos incómodos" frente a la habitual necedad de las fotos siempre felices de las redes sociales.

Lo que los espectadores no vemos en los vídeos, porque se trata de un espacio que el plano de la cámara no incluye, es que bajo la mesa donde las chicas, que no llevan ropa interior, se dedican a leer, un ayudante de Cubitt les toca y masajea la vulva y las zonas erógenas adyacentes con un vibrador Magic Wand con control de velocidad.

Batalla entre cuerpo y mente


Para comparar la reacción de las modelos, todas ellas voluntarias, el modelo de vibrador fue siempre el mismo. El artista pone en solfa en el lema del proyecto el caduco y vejatorio concepto médico victoriano de la "histeria femenina", que relacionaba casi todas las enfermedades femeninas con el útero y la represión sexual y prescribía masajes pélvicos y tratamientos vibratorios.

"Me preguntaba qué pasaría si las mujeres tuvieran la oportunidad de tener una especie de conversación con ellas mismas a través de la lectura de un pasaje de su libro favorito. Esto permitiría la libre expresión, sin la presión de la pose, del retrato formal o de la entrevista", explica Cubitt, que deseaba grabar "una fascinante batalla entre la mente y el cuerpo" y "mezclar dos ámbitos que la sociedad tiende a ver a través de lentes diferentes: el arte y el sexo. Así que puse el arte en la mesa y el sexo bajo la mesa".

Nueve vídeos, más de 20 millones de vistas


Los videos de Hysterical Literature, ninguno de los cuales tiene elementos que puedan considerarse pornográficos, han sido vistos, desde mediados de 2012, cuando fue colgado el primero, por más 20 millones de espectadores. Todos están en la web del proyecto y en los enlaces vinculados a los nombres de las protagonistas: Stoya, Alicia, Danielle, Stormy, Teresa, Solé, Amanda, Margaret y Marne.

La duración de las chicas en alcanzar el orgasmo es variable —el más largo de los vídeos es de casi 12 minutos—, algunas prefieren interrumpir la lectura antes de la explosión —el fotógrafo les daba el derecho de volver a decir su nombre, como al principio de cada vídeo, como orden de corte de la grabación— y las lecturas son muy variadas —de la novela distópica "La Naranja Mecánica" al poemario "Hojas de hierba"—.

"Como si una goma elástica estirada se contrajera"


Algunas, como Stoya, reflexionaron por escrito sobre la experiencia. Afirma que no le gustaban los vibradores pero ha cambiado de opinión y describe así el momento del orgasmo: "Fue como si la sección del mundo que habito se desacelerara e hiciera zoom, como si una goma elástica estirada se contrajera de pronto... y el amor me golpease".

Cubitt alcanzó notoriedad pública entre 2004 y 2008 por el blog confesional multimedia y de contenido que iba de lo político a lo sexual, The Daily Siege, que publicaba la web Nerve, luego se convirtió en el fotógrafo y videoartista de confianza del grupo sudafricano Die Antwoord y realizó en 2005 un proyecto documental online y de contenido social sobre los supervivientes del huracán Katrina que fue considerada la mejor pieza de periodismo ciudadano sobre el desastre.

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